21 de septiembre de 2026 · Actualizado el 30 de septiembre de 2026
Aviso de publicidad para médicos: ¿aviso o permiso COFEPRIS?
Aviso de publicidad o permiso de COFEPRIS: qué requiere la publicidad médica en redes según el reglamento y qué datos profesionales debe llevar cada anuncio.
La publicidad médica en redes requiere revisar qué anuncias y quién ofrece el servicio. La actividad profesional individual se sujeta a aviso; la publicidad de servicios de salud requiere permiso, con la excepción prevista para los servicios individuales. El trámite se determina por el anuncio, no por usar Instagram o Facebook.
La persona que maneja tus redes te manda una imagen lista para publicar. Tiene foto, teléfono y una frase que promete demasiado. Antes de revisar el color del fondo, lee qué está ofreciendo en tu nombre. Eso es lo que va a recibir el paciente.
¿Qué publicidad médica en redes requiere aviso?
El Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Publicidad distingue dos supuestos. Su artículo 79, fracción I, exige permiso para publicidad de servicios de salud y exceptúa los otorgados en forma individual. El artículo 86, fracción I, sujeta a aviso la publicidad de actividades profesionales, técnicas, auxiliares y especialidades.
COFEPRIS identifica el aviso de estas actividades con la homoclave COFEPRIS-02-002-A. Para el permiso de productos y servicios, que incluye servicios de salud, señala COFEPRIS-02-001-A. Puedes consultar ambas en su página de Autorización Publicitaria.
| Lo que anuncias | Referencia normativa | Trámite que debes revisar |
|---|---|---|
| Tu actividad profesional individual | Artículo 86, fracción I | Aviso de publicidad |
| Servicios de salud fuera de esa excepción | Artículo 79, fracción I | Permiso de publicidad |
La tabla orienta la primera revisión. Si anuncias una clínica, un conjunto de servicios o una campaña que mezcla la consulta con procedimientos y productos, consulta la clasificación con COFEPRIS o la autoridad sanitaria competente antes de difundirla. Tener tu nombre en la imagen no resuelve por sí solo cuál supuesto corresponde.
Publicar sin pagar anuncios también merece revisión
El reglamento define la publicidad por su finalidad de promover productos o servicios. Incluye medios electrónicos e informáticos entre los medios de difusión. Por eso, que una publicación no lleve presupuesto de promoción no basta para descartarla como publicidad.
Mira el contenido completo: imagen, texto, video y llamado a reservar. Una explicación general de salud y una oferta para contratar tus servicios tienen propósitos distintos. Si la pieza combina educación con promoción del consultorio, revisa esa combinación; ponerle “contenido informativo” al final no cambia lo que está ofreciendo.
Tampoco des por hecho que la revisión de la red social resuelve el trámite sanitario. Son revisiones diferentes. Conserva la versión que vas a difundir para poder cotejarla con la documentación que presentes.
El aviso profesional se presenta antes de difundir
Aquí hay una diferencia que se presta a confusión. El artículo 87 contiene reglas para distintos avisos. En su último párrafo dispone que el de actividades profesionales, técnicas, auxiliares y especialidades se presente dentro de los cinco días previos al inicio de la difusión.
No traslades a tu anuncio profesional el plazo posterior que aparece para otros supuestos en ese mismo artículo. Organiza la fecha de difusión junto con la presentación del aviso y revisa las indicaciones vigentes del trámite.
COFEPRIS describe el aviso como un trámite digital autogestivo en DIGIPRiS, sin costo y sin respuesta de autorización por parte de la autoridad. El permiso sí requiere respuesta. Un acuse de aviso, por tanto, no debe anunciarse como si COFEPRIS hubiera certificado al médico o aprobado resultados clínicos.
Prepara el proyecto de publicidad y el respaldo de las afirmaciones que contiene, además de los datos y documentos aplicables. Guarda el acuse y la pieza final juntos. Si tu diseñador cambia después el servicio ofrecido o agrega una promesa, revísala antes de que salga.
Tus datos profesionales deben acompañar el anuncio
El artículo 83 de la Ley General de Salud exige las menciones de la institución que expidió el título o diploma, el número de la cédula correspondiente y, en su caso, el certificado de especialidad vigente. Extiende esas menciones a documentos, papelería y publicidad del ejercicio profesional. El artículo 19 del reglamento también aborda la institución educativa y, en su caso, la cédula, cualquiera que sea el medio publicitario.
Revisa esos datos con tus documentos originales. Un curso y una especialidad acreditada no son intercambiables; tampoco lo son la cédula de especialidad y su certificado vigente. Evita abreviar tanto que el lector no pueda identificar qué estás acreditando.
En Amélie, Ajustes reúne Cédula profesional, Especialidad y Universidad en el apartado Cédulas profesionales. Puedes cotejar lo que tienes registrado con tus acreditaciones para mantener consistencia en la papelería del consultorio.

Imagen ilustrativa.
La palabra “opcional” del formulario describe la captura en la aplicación. Las menciones que correspondan por ley deben revisarse en el anuncio final. Registrar esos datos tampoco presenta un aviso ni un permiso sanitario. Si necesitas ordenar las entradas del sistema, consulta la guía de cédula de especialidad en recetas.
Lo que prometes debe poder sostenerse
El artículo 18 del reglamento impide autorizar publicidad de tratamientos cuya eficacia no se haya comprobado científicamente. También contempla que se acrediten personal capacitado y recursos adecuados para prestar el servicio. Revisa las afirmaciones concretas, no solo si la imagen se ve profesional.
“Resultado garantizado” puede parecerle una frase breve a quien diseña. A ti te toca revisar qué promete y si puedes sostenerlo. Describe el servicio con precisión y retira afirmaciones que no puedas respaldar.
Separa también el material publicitario de los documentos de atención. Una nota, receta o fotografía recibida durante la consulta no debe circular en el chat del diseñador. La guía de aviso de privacidad del consultorio aborda el tratamiento de datos; el aviso publicitario tiene otra finalidad.
Antes de la próxima publicación, pide la pieza completa, incluidas las palabras que irán debajo de la imagen. Coteja tus acreditaciones, identifica el trámite aplicable y acuerda quién conservará el acuse o permiso junto con la versión que se difundió.